1958 – A pesar de mi tía

Una segunda novela, “A pesar de mi tía”, se presenta al público en 1958.

Es una obra “ágil, liviana, interesante” (Raúl González L.).

Una novela para entretener, una reivindicación de la tía que todos tenemos. Hay ironía y buenas descripciones de la vida diaria. Marcela Paz revela mucho de su propia actitud personal ante la vida y manifiesta nuevamente, como en “Papelucho”, que es la vida interior de sus personajes lo que le interesa,  más que  aquello  que les ocurre en su vida exterior.