1927 – Primeros cuentos

Ester deseaba ir al colegio, pero luego de la muerte de su hermana, sus padres prefieren que estudie en la casa. Aprende diversas asignaturas, idiomas, historia, arte y otras materias. Lee mucho.

Entusiasmada por los libros editados por Saturnino Callejas en España, a los trece años comienza a mandar cuentos a la editorial en Madrid; no recibe respuesta. Pero no desfallece, siente una necesidad imperiosa de escribir sobre todo tipo de temas. Imagina situaciones sobre los artistas de la época, y envía estas “biografías” a la Revista Cinematográfica, presentándolas como traducciones de la Revista “Star” (inexistente) de Nueva York. Y estas son publicadas.

De ahí en adelante usa distintos  seudónimos en sus escritos :  Paula de la Sierra, P. Neka,  Nikita Nipone,  Retse (Ester al revés) y otros, y logra que le publiquen algunos  de sus cuentos en el periódico  “El Diario Ilustrado”.

Un tío suyo, al leer un manuscrito de novela, comenta:

Antes de cuatro años, a menos que hicieras la tontería de casarte inoportuna y rápidamente, te hallarás en condiciones de escribir libros que hagan honor a la familia y que resulten servidores del bienestar artístico y social.”